Es hora de hacer balance y cómo no de agradecer a todos vuestra presencia en mi vida…
Este año ha sido especial y no puedo dejar de agradecerlo, gracias por ese abrazo tan especial que me regalaste, gracias por compartir tus besos conmigo, gracias por ese viaje tan espectacular, gracias por aparecer en mi vida, gracias por compartir noches de fiesta, gracias por compartir el trabajo conmigo y hacerlo más ameno, gracias por ayudarme cuando lo necesité, gracias por hacerme pensar, gracias por escucharme y prestarme tu casa cuando lo he necesitado, gracias por compartir una botella hasta que llegara a su fin, gracias por discutir conmigo eso me hizo aprender, gracias por hacerme llorar eso me hizo darme cuanta de que sigo vivo, gracias por el accidente de coche me hizo reaccionar, gracias presentarme a vuestros hijos, gracias por dejarme formar parte de vuestras vidas, gracias por llamar, gracias por esas cervecitas, gracias por hacerme reir, gracias por compartir tus problemas conmigo, gracias por tenderme una mano, gracias por ese consejo que no me gustó y cómo no por el que sí me gustó…
Gracias…
Esto no es ni mas ni menos que un lugar más para pasar un rato leyendo y descubriendo cosas que quizas no hayamos descubierto nunca o que quizás no existan. Quizás sea la mejor de mis fantasías hecha realidad o la peor de mis realidades hecha fantasía. Por favor no olvides que tu comentario es importante
lunes, 17 de diciembre de 2007
domingo, 9 de diciembre de 2007
Un puente sorprendente!
Son las siete de la tarde, es puro invierno y la noche hace tiempo que ha caído, de golpe el silencio impera en este lugar tan conocido y desconocido a la vez. Me siento incómodo, algo asustado y un poco frío... dejo pasar todos mis pensamientos sin atreverme a decir palabra, hago caso omiso.
Miro hacia delante, algo no me cuadrada y escucho un ruido ensordecedor, la guadaña del “Ángel Caído” roza mi cuello otra vez, mi piel se eriza, cierro los ojos y sin dar ninguna explicación decide darme otra oportunidad, justo ahora que es cuando más estoy aprendiendo a ser feliz, justo ahora que tengo tanto que compartir, justo ahora que mis ojos se llenan de esperanza y que están a punto de romper las rejas de esta mascara que me envuelve.
Miro hacia delante, algo no me cuadrada y escucho un ruido ensordecedor, la guadaña del “Ángel Caído” roza mi cuello otra vez, mi piel se eriza, cierro los ojos y sin dar ninguna explicación decide darme otra oportunidad, justo ahora que es cuando más estoy aprendiendo a ser feliz, justo ahora que tengo tanto que compartir, justo ahora que mis ojos se llenan de esperanza y que están a punto de romper las rejas de esta mascara que me envuelve.
Una lección más que debo de aprender, ahora sólo hay conclusiones positivas y sólo me queda dar las Gracias a aquel que intercedió por mí...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)