domingo, 25 de octubre de 2009

Déjame entrar

A pesar de todo sigo viéndote, en la distancia, pero sigo viéndote, puedo observar cada uno de tus movimientos…

Como siempre, me quedo en el umbral de tu puerta esperando tu respuesta, te miro, se que si doy un solo paso moriré, prefiero estar a este lado de la puerta, observándote y esperando que digas las palabras mágicas…

Paso de palabras, paso de invitaciones, solo un paso adelante y pereceré. A veces me encantaría poder dar ese paso y pasar sin invitación, pero realmente merece la pena? Prefiero seguir esperando que me invites a entrar por que sólo de esa forma se que ocurra lo que ocurra siempre podré existir.

Las palabras se las lleva el viento, los hechos prevalecen en el corazón, con los ojos encharcados en sangre de nuevo doy un paso atrás y corro… se que no hay final, pero me alivia el cortante frio rasgando mi tez. Veo a la lejanía un copo de nieve perfectamente formado, lo observo y se que con sólo tocarlo desaparecerá, es curioso porque sé que al caer formará parte de la virgen nieve para volver a ser agua… Porqué no acercarme y dejar fluir mi aliento para que se convierta en agua con el roce de mis labios?

Déjame entrar, niña, déjame entrar, sólo dilo y pararé el tiempo con el más dulce de los besos que hayas sentido jamás, recorreré tu cuello hasta elevarte para que roces el cielo con tus dedos y entonces entenderás los misterios que se esconden en nuestra mente.