viernes, 21 de noviembre de 2008

LA MENTIRA

Mordiendo… lo noto, el olor me suena, pero el sabor es inolvidable, es como el olor de nuestra profesora de la infancia, algo inolvidable, hacía tiempo que no lo olía pero de nuevo y justo cuando me acercaba lo sentí, quién me manda a mi…

Otro día hablaré del sabor pero hoy solo el olor, el olor de la mentira, alguien con cientos de años de experiencia es capaz de oler la mentira y por supuesto que me la pueden colar… pero hay mentiras que se ven venir… en medio de esta confusión solo me queda una cosa, mi dedo anular acaricia mis labios, la uña resbala hasta mi cuello y allí con un golpe seco penetra cual estaca desgarrándome la vida…

Hoy cabo mi propia tumba, hoy cierro el ataúd, hoy empiezo a hibernar, ya está bien de luchas ahora toca descansar, no moveré un dedo hasta que alguien deje correr su sangre por mis labios, no haré nada hasta que alguien se sacrifique por despertarme, hasta que alguien sea capaz de cortar sus venas y dejar fluir su sangre por mi boca hasta el resurgir…

Hasta entonces, hasta el resurgir, sin ninguna protección mas que este débil ataúd, descanso en paz esperando que ningún canalla reclame mi cabeza.

Alea Jacta Est

domingo, 9 de noviembre de 2008

TOMA DE DECISIONES

La decisión esta tomada. Tras varios encuentros con la cazadora he tomado una decisión o mejor dicho la decisión. Reconozco que somos el jin y el jan, que nos atraemos y nos repelemos a la vez, que el uno sin el otro no tendría razón de ser. Somos de mundos diferentes, pero tenemos que compartir este, así que lo mejor es que convivamos en paz, poniendo límite a nuestros encuentros, reprimiendo nuestro ansia de sangre, no hay cazador ni cazado, simplemente que cada uno siga su camino, yo seguiré luchando por lo que considero que he de cambiar, ella quejándose por lo que no funciona…
Muchos no actuarían como yo pero no olviden que antes de ser cazador fui un caballero, antes de que me salieran los colmillos ya sabía morder, antes de probar su sangre ya podía olerla, antes que ella estaba yo.