Otro día hablaré del sabor pero hoy solo el olor, el olor de la mentira, alguien con cientos de años de experiencia es capaz de oler la mentira y por supuesto que me la pueden colar… pero hay mentiras que se ven venir… en medio de esta confusión solo me queda una cosa, mi dedo anular acaricia mis labios, la uña resbala hasta mi cuello y allí con un golpe seco penetra cual estaca desgarrándome la vida…
Hoy cabo mi propia tumba, hoy cierro el ataúd, hoy empiezo a hibernar, ya está bien de luchas ahora toca descansar, no moveré un dedo hasta que alguien deje correr su sangre por mis labios, no haré nada hasta que alguien se sacrifique por despertarme, hasta que alguien sea capaz de cortar sus venas y dejar fluir su sangre por mi boca hasta el resurgir…
Hasta entonces, hasta el resurgir, sin ninguna protección mas que este débil ataúd, descanso en paz esperando que ningún canalla reclame mi cabeza.
Alea Jacta Est
No hay comentarios:
Publicar un comentario