jueves, 28 de agosto de 2008

ODIO

Odio: Según el DRAE lo podemos definir como:”Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.” No es exactamente lo que siento… siento una taquicardia en el pecho, ansiedad, mis ojos no paran de observar todo lo que ocurre a mi alrededor, no estoy cansado pero si harto, te busco y no te encuentro, solo encuentro malas caras, discusiones que evito con el silencio, todo tiene su límite y este vaso está apunto de rebosar.

La verdad estoy cabreado, no contigo creo que con nadie pero a la vez con todos, estoy hasta la polla de tanta mierda, perdonad la expresión pero quien me conoce la sabrá interpretar, quiero gritar y marcharme de aquí, esta noche voy a beber con un viejo amigo y voy a beber hasta que no pueda más, mañana mi cuerpo se resentirá pero es lo que hay! Hoy toca olvidar…

No deseo el mal a nadie, todo lo contrario deseo la felicidad a todos, pero dejadme tranquilo!

De esperanza me lleno cada mañana al pensar que queda un día menos para poner orden en mi vida y cada noche me acuesto con el sabor agridulce de haber dejado pasar el tiempo

martes, 26 de agosto de 2008

Recuerdos

El crepúsculo comienza…

Maestro hoy debo de salir solo, he de visitar un lugar…

Cojo mi báculo y comienzo la caminata, soy consciente de lo que me puedo encontrar por el camino, un lobo sediento de carne puede ser fatal, pero aun así he de ir…

Tras varias horas luchando únicamente con la maleza y la niebla de este tétrico lugar, una cruz en el horizonte avisa de que ya estoy cerca… un poco más y lo conseguiré…

El Cementerio, entro y camino hacia una lápida, en ella está escrito: “Aquí yace una leyenda…”, un bonito epitafio que me dedicaron mis seres queridos hace tanto tiempo… me siento a descansar un momento y los recuerdos se pelean en mi cabeza para recordar quien era… y lo que soy ahora, cierto es que estoy orgulloso de ser lo que soy y que me arrepiento quizás más de las cosas que no hice que de las que realicé, pero bueno eso ya es lo de menos.

Recuerdo el día que me casé, no recuerdo su cara, pero sí sus manos, las manos que sostenían las mías temblorosas y que me daban valor para seguir hacia delante, esas manos que arañaban mi cuerpo en nuestras mejores noches, recuerdo quedarme con la boca seca de tanto hablar, noches en vela riendo, soñando despiertos con el destino que jamás cumplimos y ahora qué? Ahora tengo miles de años más para conseguir ese destino, que pena que haya devorado casi todo su cuerpo en mis primeras noches, en esas que intentaste curarme o salvarme de la noche…

Me levanto, abro la lápida y ahí están, como si no hubiera pasado el tiempo, esas delicadas manos impolutas debido al conjuro de aquel viejo que perdoné la vida cuando empezaba a ser algo más que un animal, abrázame una vez más les pedí y caí rendido en el ataúd…

Mis ojos se abren, el alba da fin a mi querida noche y he de volver a casa, espero que mi maestro haya cazado por mí, tengo hambre de sangre, el ansia fluye de nuevo por mi cuerpo, me empiezo a sentir con fuerzas de nuevo…

Camino a mi guarida escuché el jadeo de alguien que me perseguía… el olor era inconfundible, era un lobo y por mucho que yo corría cada vez le sentía más cerca, hasta que de un salto me enfrenté a él… de nuevo sangre brotando por todo mi cuerpo, el placer de la sangre fresca se deslizaba por mi garganta hasta que le dejé sin aliento…

“Tuviste suerte” escuché mientras volvía a tener conciencia de mis sentidos, aún no estás del todo recuperado aunque tus heridas mas superficiales sanan con facilidad las mas profundas aún siguen abiertas esperando sangre humana para cicatrizar...

Alea Jacta Est

domingo, 24 de agosto de 2008

FUTURAS PROMESAS

Aún empapado por la lluvia, bajo el brazo protector de mi Maestro, aún herido por la batalla, casi sin aliento…

Ya queda poco camino Maestro, puedo otear mi guarida al final del sendero, casi estoy recuperado pero aún queda lo peor, volver a mi guarida no es sinónimo de protección, ahora queda dejar de huir y enfrentarse a todo lo que temes, a escuchar el sonido del bofetón que me desvela cada noche con ansias de sangre.

Nos paramos en la puerta, me miras y me indicas que pase, yo lo hago aún sabiendo que tú no lo harás, que me esperaras fuera abasteciéndome de sangre hasta que yo pueda hacerlo sólo. Me avisaste de la cazadora, de lo duro que podía ser enfrentarme a ella, pero no me avisaste de sus ojos, de su olor y de sus labios, ahora me enfrento a estas cuatro paredes pintadas de tristeza, en la esquina derecha veo la jaula donde yace una pequeña elfa, se me olvidó dejarle alimento…

Maestro cada vez falta menos, sigo escuchando los débiles latidos de mi corazón enjaulado entre huesos, quizás a cientos de quilómetros de aquí y que te doy mi palabra que recuperaré…

domingo, 10 de agosto de 2008

MUERTE DE UN VAMPIRO

Hay varias formas de morir: empalamiento, lapidación, inyección, crucifixión, desuello, descuartizamiento, ahogamiento, la hoguera, el paredón, la guillotina, la cámara de gas, la horca, la silla eléctrica, el garrote vil… Seguro que me olvido de unas cuantas, podría tirarme horas recordando las víctimas que he visto morir durante mis cientos de años de no-vida… pero no hablemos de ellas, os contaré lo que ocurrió la otra noche…

La noche empezaba con buen pie, la luna brillaba con fuerza y su influencia se dejo notar en mis ojos, cogí el traje de caza y me dispuse a salir a ver si encontraba una buena pieza que devorar, todo ocurrió con normalidad hasta la segunda copa, recuerdo que era un liquido negro, le dije al camarero que yo no había pedido eso y me respondió que la chica del final de la barra invitaba, fue extraño, la copa estaba rota, sabía raro pero extremadamente conocido, tenía un saber como, como a… sí como a sangre, una sangre dulce mezclada con algo explosivo. No dudé (grave error) y bebí, tras varias vacilaciones le guiñé el ojo y ella se acercó y sin mediar palabra me regaló el oído susurrándome cosas que en todos mis años de no-vida jamás me habían dicho, ella me cogió la mano y yo me dejé llevar.

Fuimos a un lugar que me era raramente familiar, pero no le di mayor importancia, todo era muy extraño, hasta mis sentidos se volvieron locos, era como si estuviera en el desierto caminando por una helada nieve, mis manos dejaron de ser manos para convertirse en garras y recorrer los surcos de su espalda y sus labios dejaron de susurrar para recorrer mi cuerpo y acabar mordiendo mi cuello, mis ojos conectaron con los suyos como si se hubieran estado buscando toda la vida… me relajé y… y ella me abrazó, algo se cayó en esa habitación pero no lo quise oír, notaba como tocaba mi cuerpo, la miraba y me perdía en sus ojos hasta que note un ligero pinchazo en mi espalda que ella amortiguó con un pasional bocado en mis labios, el dolor del pinchazo se intensificó hasta que me di cuenta con quién estaba tratando, era la cazadora, y lo que notaba en la espalda era una antigua estaca de madera que luchaba por llegar a mi corazón…

¡Qué irreal! ¡El cazador, cazado!

Caí al suelo notando como la estaca entraba mas y mas dentro de mi, sin que yo pudiera hacer nada, intenté hablar pero sólo escuchaba el eco sordo de mi voz, mis ojos estaban abiertos y vi cómo ella sonreía y se marchaba dando un golpe a su chupa de cuero, se perdió en una niebla que cada vez era mas intensa hasta que perdí la conciencia…

Me desperté tirado en un lúgubre lugar, mis ropas llenas de sangre y mi piel medio quemada por el sol, me levanto como puedo y entro en una cueva, allí pasé algún tiempo sin que nadie añorara mi ausencia, me recuperé comiendo los peores manjares que jamás había probado, al fin y al cabo mi paladar estaba acostumbrado a la sangre mas refinada de los lugares más exóticos.

Aún hay algo que no entiendo, ¿quién me quito la estaca a tiempo para no perecer desangrado e inmóvil? Le estaré siempre agradecido y si algún día le muerdo espero convertirla para que entienda el favor que me brindó.

Espero que la cazadora se ande con mil ojos porque… he vuelto! Y estoy sediento de sangre y venganza.

Alea Jacta Est.

viernes, 8 de agosto de 2008

Esta noche no hablaremos de mi...


La luna ha salido, las campanas de la Catedral replican sin parar, sobresaltado me levanto de la cama con una sensación de frio, tengo hambre, voy a la nevera y la comida no sabe a nada, no paro de llenar mi boca aunque algo me dice que no es esto lo que necesito…

Veo el ansia apoderándose de mi cuerpo, el olor de tu sangre recorre mis papilas gustativas, no es la primera vez que te pruebo, por suerte supiste separarme a tiempo y no perecer, ahora te siento cada vez más debido a que aún hay sangre tuya recorriendo cada apartado de mi cuerpo, los poros de mi piel desprenden el aroma de la muerte, mis ojos dejan su color natural y mi conciencia empieza a dejarse llevar…

Se que puedes escucharme, el vínculo de tu sangre es muy poderoso, ruge dentro de mí y susurra en tu interior…

Te avisé que cerraras la ventana, esta noche no voy a tener piedad, no existe crucifijo que pueda detener lo que siento ahora mismo…

Mi respiración se acelera, abro los ojos y me despierto, estoy sobresaltado, menudo sueño, dentro de mí deseo retomar ese sueño y me pregunto porqué estoy sangrando, tengo las encías llenas de sangre, he de buscar el teléfono del dentista y hacerle una visita.

¿Qué hacer cuando lo único que necesitas para salvar tu vida es lo único que hará que tu vida sea insoportable?

miércoles, 6 de agosto de 2008

<---- Después ---->

3/10

Quien espera su bien le llega… la frase tonta de la semana…

Después del golpe de no ver cada día a esa gente con la que he pasado la anterior semana, después de estar listo para volver, después de todo no ha cambiado tanto…

Sigo odiando el desconocimiento, sigo odiando la mentira, el maltrato, el sufrimiento gratuito, sigo odiando el mal ajeno, sigo odiando esta indecisión y sus correctas mentiras, sigo odiando el no saber poner nombres para que lo puedas entender…

Hablemos de la mentira, aún siento cuando me mientes, he recorrido cada apartado de tu mente y no me valen las mentiras correctas o las piadosas verdades, me duele mas que intentes ocultar una verdad enfrascándote en una rutina… y porqué? Juasjuasjuas muy sencillo, porque esa no eres tú! Sólo por eso…

Alea Jacta Est

domingo, 3 de agosto de 2008

Menudo finde

Llega el viernes y un poco bajos de moral empezamos a conquistar sólo intento que me alegren el oido y así sucede, un par de chicas en toda la noche me dicen cosas que me alagan aunque seguramente la mitad mentira; resulta que no sigo estando del todo mal, la noche continua y tras varias copas todo se vuelve más difuso, la niebla baja hasta que un golpe de cordura me hace despertar en la cama de mi primo...

El sábado se presenta con un buen regalo, bueno mejor dicho con "la pócima", recibo el regalo con mucha alegría, pero se que para utilizarlo he de compartirlo y la verdad me pillan un poco lejos... pero en fin... Es una sensación agridulce, es la sensación de despedida melancólica para decirle hasta pronto y que no olvide todo lo que le dije...

Por la noche nos reunimos todos, bueno casi todos, como siempre en el y como siempre en mi cayó una botella del líquido negro que me hace olvidar, o mejor dicho, que me hace recordar. Risas, gruñidos cariñosos, regalo de canciones, conversaciones frikis y música un poco extraña para mis oidos...

Y ahora toca volver a la vida normal, poner todo en su sitio y continuar, aún no se si volveré a Alicante mañana o me quedaré hasta el viernes lo que sí es seguro es que me alegro de haber pasado este finde con estos personajillos sacados de un cuento y que me encanta vivir con ellos en este mundo de fantasía...

Pfff menuda nochecita he pasado, apenas pude dormir, me levanté a beber agua ni se sabe las veces, miré el movil otras tantas y qué es lo que me preocupa? Pues tras esta noche tan larga la conclusión es que me preocupa no saber...

Mcnach te espero abajo vale?





Sirveme otra copa rota

viernes, 1 de agosto de 2008

Desde Madrid

Aquí delante de este ordenador, viviendo la vida, en un mundo muy muy real, aquí ya no hay sitio para fantasias o paranoias, no lo hay muy a mi pesar, no lo hay por la leche que me he dado, el bofetón a sonado demasiado flojo para el dolor que ha causado y... y además no paro de pensar en la vida, en lo cruel que es, en lo divertida, esto es todo muy poco real.

Ayer pensaba en el tiempo... en desaprovechar el tiempo... en vivir al límite, ¿qué es mejor? la verdad es que mi conclusión es que da igual, tan sólo hay que tener claro cada 5 minutos que pasan nos quedan otros tantos menos de vida, tú decides si los quieres aprovechar tirados en el sofa, durmiendo, riendo, besando o triste y melancólico por lo que te gustaría estar haciendo y no puedes. Todo ello es respetable siempre y cuando tengas claro que ese tiempo no lo vas a recuperar jamás.

Siempre digo que no me importa que me den una leche por hacer lo que quiero y así creo que lo he demostrado, pero las leches unas veces duelen más y otras menos... no puedo evitar poner la otra mejilla si pienso que eres importante para mi, se supone que así me va no? Pues sí, así me va, mi primo dice que la gente está orgullosa de mí, que soy un tio especial, que merezco la pena, que la gente puede contar conmigo, que lucho por lo que quiero aunque vea que es imposible y aunque el camino esté lleno de piedras y espinas con la única motivación de enseñar (esto último lo pienso yo). Sí, sólo quiero que aprendas a ser Feliz, yo te muestro un camino, pero tu eliges y una vez que eliges me dejas atrás, siempre es lo mismo, siempre me quedo atrás para cogerte si te caes, para que sientas mi aliento en tu nuca, pero coges confianza y andas cada vez más deprisa hasta que te olvidas de que estoy aquí porque ya no me necesitas y entonces yo me paro y tu sigues corriendo y no miras atrás... Yo elijo caminar a mi ritmo solo y abatido por la pena de perderte y con la única compañía de la melancolía, me paro a leer un libro en una piedra del camino y me evado pensando en tu mirada, en aquellos ojos en los que me perdía intentando poner algo de luz, pensando en tu boca que tanto deseé besar y que una vez hecho sólo me dijiste que me despertara, que estaba soñando, en tu cuerpo desnudo cual monumento diseñado por el mejor de los escultores supremos, en tu alegría, en tu compañía...

Quizás sea el momento de levantarme, coger la mochila, abrirla y sacar el libro negro marcado por un par de tibias y una calavera, quizás sea el momento de dejarme de pamplinas y ponerme a leer y a hacer lo que en él esta escrito. Sé lo que ello conlleva, conlleva conseguir lo que quiero, pero ¿a qué precio? al precio de perder mi esencia, al precio de volver a ser alguien que no soy, al precio de ponerme la mascara que casi había conseguido quitarme... casi, casi lo había conseguido eh!



Tu que me aconsejas? Cojo el libro o lo dejo en la más profundo de mi mochila? Valoro tu consejo aunque quizás no te haga caso!