Hoy reflexiono sobre mi
existencia, hace tanto que soy un no-muerto, apenas recuerdo las razones por
las que existo. El bien y el mal conviven en mi interior en una batalla intensa
pero dulce, apariencia malvada, dotado de dones terroríficos, capaz de
introducirme en los pensamientos de cualquier ser humano con un simple
parpadeo… pero siervo del bien, esclavo de sus órdenes inescrutables.
Y otra vez… otra vez
esas órdenes en mi cabeza, voces que me dicen cual es mi objetivo y que me
otorgan el beneficio de conseguirlo a mi manera, voces que por mucho que
intente obviar siempre se salen con la suya, todo a su favor, todo en mi contra
porque sé que si desobedezco dejaré de existir como tal.
Hola, soy la leyenda de
la que seguro has escuchado hablar, tengo que enseñarte algo, digo apresurado
para cumplir mi objetivo con la cabeza gacha, no pretendo mirar a sus ojos
hasta que oigo esa voz… Hola, me dice sin ningún miedo, destápate, quítate esa
túnica negra y déjame mirarte… Esa voz, esa voz nooooooo
Sucumbo a esa voz y me
dejo ver, ahora era yo el preocupado, ella se siente confusa al mirarme a los
ojos, como si algo no concordara. Yo sabía lo que no funcionaba… el bien en mi
interior crecía tan rápido como el mal, el poder se intensificaba y ella lo veía…
No entendí porqué
ocurría todo eso, apreté los puños y le pregunté su nombre para cerciorarme de
que era mi objetivo, justo al pronunciarlo me sonó al más puro Ángel caído desde
el cielo.
Tengo sensaciones
opuestas en mi interior, a veces gana el bien y me limitaría a entregarle el
mensaje y huir, pero otras veces mordería su apetecible cuello bebiendo y
saboreando cada gota de sangre para transformarla en mía para siempre y que así
entendiera el mensaje…
Ella mirándome
fijamente y perdiendo la primera de las batallas ya que contra mi mirada no
tiene nada que hacer, debe entregarme su alma, en un acto inexplicable ahora
para mí decido no arrebatarle el alma… pero cuando un vampiro tan poderoso como
yo hace eso, solo queda una alternativa… convertirla en “mi protegida”.
Esto me va a costar
horrores, el quemazón de la sed aparece en mí, mi mano llena de sangre de tanto
apretarlas, decide cogerla del cuello y escapar volando de allí…
Juntos tú y yo volamos
tan alto que sólo te pude explicar que esto no es un sueño, es la realidad y
que en tus manos está transformarte en alguien como yo o huir e intentar
olvidar aquello que ocurrió de verdad.
Tomando un tentempié,
ella alimento para humanos y yo la mejor sangre que hay en mi reserva, se me
escapan palabras con más poder del que imagina y recibiéndolas con total
normalidad no dice nada tan solo esa mirada, esa mirada que me grita que me la
lleve, que no quiere volver a su lugar de origen, que la muerda y disfrutemos
de la eternidad de mi mensaje y a la vez pánico.
Eres mi protegida, no
lo olvides, antes de hacerte daño te doy mi palabra que faltaré al juramento
que me hizo ser esclavo del bien para que así desaparezca en las tinieblas.
Alea Jacta Est