Noto la suavidad del suelo, cómo mi
espalda está literalmente pegada a él, noto el regusto a sangre en mi boca, en
mi cabeza millones de asteriscos no dejan de dar vueltas, poco a poco se
desvanecen y de un golpe de cabeza ninguno más… en mis oídos el tic-tac tan
familiar, fuego en mi pecho y… Aaaaahhhhhh! Me incorporo de golpe dando un
grito, furioso me acerco hacia el reloj de péndulo que hay en la pared y lo
destrozo a golpes…
Intento relajarme… ya ha pasado todo,
pero hay algo extraño, algo que no me había percatado hasta ahora… porqué el
reloj no sangra? Había guardado una bolsa de mi mejor sangre en ese reloj por
si alguna vez la necesitaba…
-Ahora lo entiendo todo- en una milésima de
segundo estaba en la otra punta del salón con mi chaqueta en las manos… metí
las manos en un bolsillo y nada, busqué en el otro bolsillo y ahí estaba, un
simple trozo de papel, recuerdo como lo apretaba con mis manos mientras el lobo
desgarraba mi carne, pero es extraño que ahora estuviera tan bien doblado y sin
arrugas…
Este no es el papel donde había
puesto el mensaje, este es otro… en él pone…
"Maldito Imbécil… Jamás olvides a la
otra parte del equipo"

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